Si has comenzado a leerme es porque tú también eres de los que disfrutas saliendo a comer fuera de casa, y además, te apetece descubrir cómo puedes empezar a hacerlo de una forma saludable. ¿Es así? ¡Sigue leyendo!
¿Es posible comer sano fuera de casa?, ¿Qué puedo hacer si deseo comer sano en mis comidas sociales?
Durante el pasado mes de julio dentro de la iniciativa #12meses12hábitossaludables lanzamos un nuevo reto.
Este consistió en hacer elecciones saludables en restaurantes/cafeterías y mostrarlas en las redes sociales bajo el hashtag #comersanofuera. Como resultado del reto, dentro de muy poco, publicaré un post con todos los sitios que fuimos descubriendo.
Para dar respuesta a las preguntas que encabezan el texto, a continuación os quiero contar cuáles son las claves para comer sano fuera de casa. ¿Estás preparado para aprender? Comenzamos en 3,2,1….
1. QUERER ELEGIR PLATOS SALUDABLES…
Es decir, desear por uno mismo hacer elecciones saludables. Los motivos que te muevan a querer hacerlo pueden ser diversos: evitar digestiones pesadas, controlar del peso, regular la diabetes…
Una vez que tu deseo y tu “para qué” estén bien definidos, te resultará más fácil silenciar la voces de alrededor… “Mujer si por un día no pasa nada”, “No puedes dejar de probar nuestro tiramisú”, y tomar tus propias decisiones.
Sin embargo, si no ves con claridad este punto, pero hay algo dentro de ti que te está diciendo “tienes que conseguir comer sano fuera de casa”, reflexionar con las siguientes preguntas te ayudará a avanzar.
- ¿Qué me aporta una comida poco saludable?
- ¿Cuáles son las ventajas que obtengo con una elección más saludable?
- ¿Cómo me afectará elegir platos insanos?
- ¿Qué voy a ganar al escoger opciones más saludables?
Supongamos que ya estás convencido de que quieres elegir sano la próxima vez que salgas a cenar con tus amigos…¿Y ahora qué hago?
2. APRENDER A DISFRUTAR NO SOLO DE LA COMIDA…
Sino también de todo lo que la acompaña; el entorno, el ambiente, la compañía, las conversaciones de la mesa… ¡Entre otras muchas cosas!
Y es que, comer es mucho más que masticar y tragar los alimentos. Disfrutar de todos los aspectos que nos regala ese momento gastronómico, debe de ir más allá del placer que nos genera la propia comida.
Si caemos en el error de poner atención solo a los alimentos, nos estaremos perdiendo la magia de muchas cosas importantes.
¿Os soléis fijar en la decoración del entorno?, ¿os paráis a mirar la disposición de los cubiertos en la mesa?, ¿contempláis la presentación de los platos?, ¿recordáis las conversaciones compartidas al igual que los platos escogidos?
Para practicarlo, os animo a que el próximo día prestéis especial atención a todos los detalles, los colores del lugar, la luz, el tipo de vajilla…y cuando venga la comida, observéis su color, olor, disposición en el plato y la comáis lentamente…¡Viviréis una experiencia súper enriquecedora!
3.LEER BIEN LA CARTA ANTES DE PEDIR…
En muchas ocasiones, el automatismo también se apodera de nuestras decisiones alimentarias. Y no es raro que al comer fuera, uno acabe pidiendo casi siempre lo mismo ¿Te pasa a ti también?
Si queréis elegir platos más saludables, antes de lanzaros a pedir, leer con detalle la carta y reflexionar unos minutos sobre lo que realmente quieres.
Si compartís mesa y vais a pedir varios platos, también es interesante conocer sus preferencias y saber si aceptan pedir opciones más sanas. ¿Y si a ellos también les apetece?
De tener una respuesta negativa, podríamos aceptar que ese día no comeremos 100% saludable, o bien, si no queremos que así sea, optar por pedirnos nuestro propio plato. ¡Seamos asertivos y respetemos nuestros deseos!
¿Y si en la carta no hay nada saludable? Lo cierto es que aunque resulta mucho más fácil hacer elecciones en sitios donde ofrecen comida sana, de forma general siempre existe la posibilidad de elegir algún plato saludable…¿No creéis?
Ya estamos a punto de ser expertos en elecciones saludables fuera de casa…solo nos quedan cuatro recomendaciones más y podremos sacar nota en la próxima comida que hagamos en algún restaurante.
4. LLEGAR CON UN NIVEL DE HAMBRE MEDIO…
Me refiero al hambre fisiológico, esa sensación de estómago vacío y de ganas de comer porque llevamos varias horas sin tomar nada.
Si cuando nos sentamos a la mesa llegamos con un alto nivel de hambre fisiológico, es realmente difícil no sentirse tentado por el pan, las aceitunas, las patatas alioli…y descontrolar. ¿Os pasa alguna vez? ¡Esto tiene fácil solución!
Si habéis identificado que este punto es una barrera para conseguir comer más tranquilos, podéis adelantaros a esta sensación para comer de forma más consciente.
Para lograrlo, podéis probar a comer algún alimento saludable antes de salir de casa (o meterlo en el bolso). Los frutos secos suelen ser una gran elección. También la fruta y los crudites de verduras.
Esto además, te permitirá comer una cantidad más pequeña de los alimentos y respetar tus niveles de hambre-saciedad. Recuerda que no pasa nada si te dejas algo en el plato (puedes pedir que te lo pongan para llevar)…¡Nosostros no somos la basura!
Una vez repasadas las recomendaciones relacionadas con la conducta, ha llegado el momento de ir viendo consejos que tienen que ver con la elección del tipo de alimento y técnicas culinarias ¡Vamos a ello!
5. PENSAR EN VERDURAS Y ELEGIRLAS…
Si en nuestras elecciones las protagonistas son las verduras, ya estaremos tomando una de las mejores decisiones para que nuestra comida siga un patrón más saludable.
Hay muchas formas de comer verduras fuera de casa y nada tiene que ver con elegir la típica ensalada césar con el pollo empanado, picatostes y salsa súper procesada.
Actualmente, en un gran número de restaurantes podremos optar por cremas tipo gazpacho, ensaladas de tomate, pimientos asados, ensalada mixta, champiñones a la plancha, o parrillada de verduras, entre otras.
Si además, tenemos la oportunidad de elegir con más cuidado el sitio en el que vamos a comer, es fácil rastrear las cartas y optar por aquellos en los que las verduras no estén solo como guarnición.
¿Por qué pensar en verduras? ¡Por muchas razones!… pero en cuanto a lo que nos atiende al tema de hoy, por dos motivos principales: son saciantes y aumentan el volumen de nuestros platos sin incrementar a penas el aporte calórico.
6. DAR PRIORIDAD A TÉCNICAS CULINARIAS LIGERAS…
Llegados a este punto, es inevitable hablar de otra de las recomendaciones más importantes. Se trata de elegir aquellos alimentos que hayan sido preparados y/o cocinados con técnicas culinarias donde la grasa de baja calidad, los azúcares y la sal, no sean los ingredientes dominantes.
Con esta recomendación no quiero decir que haya que pedirse un filete de pollo a la plancha y/o una ensalada sin aliñar… ¡No es la idea!
Lo que sí tenemos que tener en cuenta es evitar seleccionar varias platos con alimentos empanados, rebozados…ya que normalmente, en restauración, suelen utilizarse aceites de baja calidad.
Por otro lado, hay muchas salsas que pueden ser responsables de que un plato que era saludable deje de serlo. Y es que si una ensalada la bañamos de vinagre de módena, miel, salsa césar…¡Dejará de ser una ensalada saludable!
Técnicas como el horno, el papillote, la cocción, el wok…o preparaciones en crudo aliñadas con condimentos, frutas, verduras, vinagre de manzana/vino y aceite de oliva virgen extra, suelen ser un acierto.
También, siempre podemos pedir las salsas a parte para añadir una pequeña cantidad a nuestro plato y reducir la cantidad.
7. ELEGIR BEBIDAS SALUDABLES…
¿Cuál es la bebidas más saludable? EL AGUA
Y por ello, esta debería de ser nuestra primera elección. Sin embargo, si te resulta muy difícil tomar esta decisión y quieres optar por alguna bebida que sea más sana y más placentera para ti, a continuación de recuerdo brevemente qué podrías pedir.
– Agua con gas y limón.
– Infusión con hielo.
– Zumo de tomate.
Si ninguna de estas de convence, a medio camino estaría la cerveza sin alcohol, pero para nada te recomendaría que durante toda la comida optaras por esta.
Muchas veces se trata de combinar para acabar haciendo una elección equilibrada ¿Qué tal una sin alcohol, un zumo de tomate y una botellita de agua para terminar? 😉
Si queréis ampliar esta recomendación, os invito a visitar mi entrada “Qué bebidas saludables puedes pedir en un bar”
8. OPTAR POR DULCES SALUDABLE…
Este punto suele ser uno de los más difíciles para muchos…¿Cuál es la opción más saludable?
La fruta sería la mejor elección, seguida de algún lácteo de calidad (queso, yogur natural o cuajada casera).
Pero si nos encantan los dulces y leemos algo así como cremoso de chocolate con trocitos de avellana y helado de pistacho…¡Será difícil resistirnos!
Yo os confieso que para mí esta es la elección más difícil…¡Me encanta la repostería de calidad! Si no hemos logrado decantarnos por la fruta o el lácteo, aún estamos a tiempo de hacerlo un poquito mejor.
Se trata de, o bien, compartir el postre con alguien y así comeremos la mitad, o de elegir el postre dulce que menos azúcar contenga (podemos preguntárselo al camarero).
Ahora sí…ya eres un experto en elecciones saludables fuera de casa y solo te falta una cosa…¡Ponerlo en práctica!
En resumen, si queremos, podemos comer de forma saludable cuando salimos a comer fuera de casa. Releyendo el texto os daréis cuenta de que en muchas ocasiones es más una cuestión de actitud que de conocimientos.
Antes de finalizar, sí me encantaría decir que no se trata de que siempre tengamos que escoger opciones 100% saludables para practicar una alimentación sana. Pues esa conducta, desde mi punto de vista podría implicar riesgos a la hora de disfrutar plenamente de nuestras comidas sin sentirnos culpable, ya que habrá momentos en los que será difícil elegir como nosotros queremos.
Si la mayoría de nuestras decisiones son saludables, no debemos de preocuparnos si un día, en una comida, elegimos un plato que no estaba dentro de las claves que hemos visto a lo largo del texto. Aprender a ser flexibles con nosotros mismos, forma también parte de un estilo de vida saludable.
¡ATENCIÓN! Nos os despeguéis mucho del blog…en breve publicaré una nueva entrada con los restaurantes que fuimos publicando durante el reto de julio ¡Suscríbete a mi blog y no te lo pierdas!
PD: Si crees que puede resultar útil esta lectura a alguien de tu alrededor, no dudes en compartir.
Gracias a todos por acompañarme un curso más por este espacio, que aunque no lo riego demasiado, no dejaré de cuidarlo para que sigáis nutriendo vuestro cambio.
2 comentarios en “8 claves para comer sano fuera de casa”
Que importante es comer bien aunque estemos fuera. Sería genial tener una lista de restaurantes que cocinen comida sana. Nosotros en Valencia os recomendaríamos https://lapetitelupebistro.com/ cocinan sin frituras y lo hacen ellos todo. Hasta el pan.
Hola Miriam, ¡Muchísimas gracias por la recomendación!
Es algo que siempre he tenido en mente poder hacer para disfrutar de restaurantes de comida saludable fuera de casa.
Un saludo.