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Síndrome de Intestino Irritable (parte I)

 

¿Qué debes conocer del síndrome de intestino irritable?

El síndrome de intestino irritable es una de las alteraciones digestivas más frecuentes, especialmente en mujeres, con una prevalencia de entre un 5-15%. Por ello, al igual que yo, es probable que muchos de los que habéis llegado hasta aquí, también lo padezcáis, o en el mejor de los casos, conozcáis a alguien que lo tenga.

Con el propósito de daros a conocer más sobre esta alteración intestinal, de ahora en adelante, voy a aportar mis conocimientos y experiencia a través de varios post. También, podéis ampliar la información a través de mi instagram y facebook, bajo el hashtag #siipuedocontigo

Con este primer artículo, voy a hacer un repaso a cuestiones básicas: qué es, cuál es su causa, qué características tiene y cómo se diagnóstica.

¿Qué es el síndrome de intestino irritable?

El síndrome de intestino irritable, y de ahora en adelante SII, es un trastorno funcional digestivo caracterizado por dolor o molestia abdominal asociado con la defecación y/o cambios en los hábitos intestinales.

En muchos artículos se le engloba dentro de las enfermedades digestivas, sin embargo, hasta la fecha, y debido entre otras cosas, a que no tiene una etiología demostrada, parece apropiado decir que es un síndrome en lugar de una enfermedad.

¿Y qué es un síndrome? Es un conjunto de síntomas que se presentan juntos y son característicos de una enfermedad o de un cuadro patológico determinado. En el caso del SII los síntomas pueden aparecer y desaparecer reiteradamente, pero sin dañar las estructuras del tracto gastrointestinal.

Hasta hace nada, al SII también se le conocía como colon irritable, sin embargo, y debido a que no solo afecta al colon, si no que puede hacerlo a cualquier otra parte del intestino (Imagen I), es más correcto referirnos a él con este nombre.

(Imagen I) Fuente: Wikipedia. Diagrama del aparato digestivo

 

¿Cuál es la causa del SII?

No hay una causa evidenciada por las pruebas diagnósticas habituales. Sin embargo, en los últimos años,  se ha relacionado con posibles alteraciones en la microbiota intestinal y niveles muy leves de inflamación en el intestino.

Además, sí parece que el estrés, las infecciones intestinales, la acción de los antibióticos sobre la microbiota y también la malabsorción de algunos hidratos de carbono, podrían ser factores desencadenantes de los síntomas, e incluso posibles agentes implicados en su fisiopatología.

Todos estos factores se relacionan como posibles causas del SII (imagen II) pero aún, no podemos llegar a una conclusión.

(Imagen II) Fuente: Asociación Española de Gastroenterología

¿Qué características tiene el SII?

El síndrome de intestino irritable (SII) es definido según los criterios de Roma IV como dolor o molestia abdominal recurrente, al menos un día por semana —en promedio— en los últimos 3 meses, y asociado con 2 o más de los siguientes criterios:
  • Relacionado con la defecación.
  • Asociado a un cambio en la frecuencia de las heces.
  • Asociado a un cambio en la forma (aspecto) de las heces.

No hay una única forma de presentarse y los síntomas varían en cada paciente. En base a estos, se han determinado 4 subtipos de SII:

  1. Con predominio de diarrea.
  2. SII con predominio de estreñimiento.
  3. Con hábito intestinal mixto (diarrea/estreñimiento)
  4. SII sin clasificar

Para que el gastroenterólogo pueda definir el tipo de SII, es de suma importancia que conozcas las características de tus deposiciones y puedas transmitirle esta información. Para ello, existe una herramienta validada y de gran utilidad: La Escala de Bristol.

Las formas 1,2,3 corresponden a tiempos de tránsito lentos (estreñimiento); las del número 6 y 7 a tránsito rápido (diarrea), y la 4 y 5 a tránsito normal.

La simplicidad de esta herramienta, hace que sea de gran utilidad en la práctica clínica para la evaluación de pacientes con síndrome del intestino irritable, así como otras alteraciones digestivas, ¿la conocías?

¿Cómo se diagnostica el SII?

Su diagnóstico es complejo, ya que además de no tener marcadores biológicos específicos, comparte síntomas con otras alteraciones digestivas.

Hasta ahora, la práctica habitual era realizar un diagnóstico de exclusión, es decir, se realizaban pruebas para descartar otras enfermedades digestivas.

Actualmente, se desaconseja esta práctica, y en contraposición, se aconseja que el diagnóstico se establezca basándose en cuatro aspectos: anamnesis (síntomas principales); exploración física; pruebas de laboratorio mínimas; y colonoscopia y otras pruebas adecuadas (si están indicadas clínicamente).

Además de todo esto, si hay algo importante en el diagnóstico, es que debe ser realizado por un médico especializado y nunca deberías de autodiagnosticarte.

Hasta aquí llega el primer primer post sobre El síndrome de intestino irritable. Si te surgen dudas concretas sobre el tema, no dudes en dejar tu comentario más abajo.

En artículos posteriores, os hablaré de su tratamiento y de una estrategia nutricional que puede resultar útil para aliviar sus síntomas.

¡Muchas gracias por leerme!

Si crees que esta información puede resultar de utilidad a otras personas, no dudes en compartir.

 

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

Fernando Man, Luis María Bustos Fernández. Síndrome de intestino irritable: ¿Un trastorno funcional?. Acta Gastroenterológica Latinoamericana – Vol 43 / Nº 4 / Diciembre 2013
Juan J. Sebastián Domingo. The new Rome criteria (IV) of functional digestive disorders in clinical practice. Med Clin (Barc). 2017;148(10):464–468

Mearin F. Diagnóstico del síndrome del intestino irritable: criterios clínicos y biomarcadores (capítulo 8). 2016. Elsevier España.

M. MÍNGUEZ PÉREZ AND A. BENAGES MARTÍNEZ. Escala de Bristol: ¿un sistema útil para valorar la forma de las heces?. REV ESP ENFERM DIG (Madrid). Vol. 101, N.° 5, pp. 305-311, 2009

Síndrome del intestino irritable. Guía de práctica clínica. Barcelona, septiembre del 2005

Síndrome de Intestino Irritable: una Perspectiva Mundial. © World Gastroenterology Organization, 2015

https://www.niddk.nih.gov/health-information/informacion-de-la-salud/enfermedades-digestivas/sindrome-intestino-irritable

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2 comentarios en “Síndrome de Intestino Irritable (parte I)

  1. hola,
    Ami me han echo todo tipo de prueba y me sigue doliendo coma o no..

  2. […] no tragarnos lo que sentimos. Pues puede que no lo sepas, pero muchas alteraciones de salud como el síndrome de intestino irritable están íntimamente relacionadas con esa costumbre de “comernos las emociones”, de reprimir lo […]

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