Querido lector, antes de que sigas leyendo, quiero advertirte de que esta entrada tiene un carácter más personal de lo habitual, pero tenía ganas de contaros más sobre mi experiencia como Dietista-Nutricionista, para especialmente inspirar, a quienes como yo, desean vivir de la nutrición con pasión, ilusión y con cierta estabilidad económica.
¿Es la carrera de Nutrición una formación con salida?
Déjame que te cuente un poco más de mi historia antes de contestarte a esta pregunta.
Allá por el año 2008, llegó el momento de decidir qué quería estudiar. ¡Qué pronto había llegado! Tantos años imaginando con lo que quería ser de mayor y ya era la hora de elegir mi futuro.
Pero bueno, para mí esta decisión fue relativamente sencilla, pues ya conocía de hace tiempo la existencia de la carrera de Nutrición, y me decanté rápido por lo que más me ilusionaba, convertirme en Dietista-Nutricionista para enseñar a las personas a comer sano.
Y así fue como inicié mi andadura en el campo de la nutrición.
¿Y qué pasó una vez terminé la carrera?
Había conseguido diplomarme y llegaba el momento de inaugurar mi etapa laboral como Dietista-Nutricionista y empezar mi sueño profesional. Sonaba bonito, ¿verdad?
Sin embargo, os confieso que la realidad fue bien distinta, y es que, antes de graduarme, ya me di cuenta de que encontrar trabajo sería difícil. Los Dietistas-Nutricionistas, no estábamos (a día de hoy en muy pocos centros) en la Sanidad Pública, ni muy reconocidos por la sociedad (hoy, empezamos a estarlo un poco más).
Así que, después de meses de cierta desesperación, decidí apuntarme al paro para ver si tenía algo más de suerte. Recuerdo ese día como si fuera ayer. Y es que gracias a una majísima funcionaria, de esas que te lo ponen todo muy fácil (ironía modo on), salí de allí aún más desmotivada.
Los meses pasaban y seguía sin encontrar mi primera oportunidad de empleo. Así que empecé a trabajar en una tienda de ropa, que aunque no era lo que más me apetecía, viví una experiencia que nunca cambiaría, y a día de hoy hasta me alegro de que así fuera.
Y es que amigos, al final, no se trata de lamentarnos de aquello que no conseguimos, si no de aprovechar todas las oportunidades que aparezcan a lo largo del camino para exprimirlas al máximo y quedarnos con su jugo.
¿Cuándo me llegó la oportunidad de trabajar como Dietista-Nutricionista?
Al mismo tiempo que seguía trabajando en la tienda, empezaron a surgir las primeras oportunidades de empleo, suplencias en hospitales (en la famosa cinta de emplatado :)), consultas en diversos centros, y alguna charla formativa… ¡Bien!
Fue un tiempo difícil, pues quienes habéis trabajado en comercio sabéis lo duro que son los horarios. Tenía que compaginar este trabajo, con los de nutrición, y a esto sumar cursos de especialización con el fin de conseguir nuevas oportunidades de empleo. Sin embargo, siempre pensé que ese esfuerzo merecería la pena.
Y así fue, llegó un día en el que pude decir adiós a las perchas y empezar a dedicarme plenamente a la nutrición y la dietética, que era lo que verdaderamente me gustaba.
Los inicios, no fueron de color de rosa, pues para poder vivir solo de la nutrición, tuve que trabajar a la vez hasta en 5 sitios diferentes. Y por supuesto dada de alta como autónoma ¡Sí! Esta era la única alternativa.
Es cierto que a la mayoría de personas la palabra AUTÓNOMO nos da miedo, y en mi caso, siendo mis padres autónomos y habiendo escuchado desde pequeña, que esto era lo peor, creo que aún más. Dar el paso me costó un poco, pero la tarifa plana me ayudó.jeje
Sin embargo, a todos aquellos que os de miedo haceros autónomos, os diré que a pesar de que el sistema no nos lo pone muy fácil, es cuestión de verlo con otras gafas diferentes y sacarle más cosas positivas que negativas…¡Hay muchas!
¿Y que pasó tras mis primeros pasos en el mundo laboral como D-N?
El ámbito inicial donde empecé a desarrollar la profesión fue en el de consulta privada, y de forma específica en el ámbito del sobrepeso y la obesidad, área en la que estoy especializada y que continúo trabajando en la actualidad.
En medio de mis primeras intervenciones nutricionales, comencé a darme cuenta de que si algo me faltaba para sentirme satisfecha, eran conocimientos y habilidades para lograr que las personas cambiaran sus hábitos de alimentación de forma real y efectiva.
Ese algo se llamaba Coaching e Inteligencia Emocional, y fue esa necesidad de querer empaparme de los conocimientos de ambas disciplinas, lo que me llevó a comenzar mi formación con Coaching Camp, escuela en la que actualmente tengo el placer de coordinar y ser profe de la Certificación en Coaching Nutricional.
No quiero ser exagerada, pero para mí esta formación significó un antes y un después en mi vida, un cambio de paradigma, y un desarrollo personal de diez.
Y es que, aunque en un primer momento hice la formación para integrar el coaching en mi metodología de trabajo, principalmente me ayudó a superar muchos de los obstáculos que había encontrado al finalizar la carrera.
Creencias, juicios, miedos, hábitos inefectivos…¿os suenan?
¿Y qué cambió tras formarme en Coaching?
Los cambios llegaron a todos los niveles, y en el laboral también. Al poco tiempo de terminar el curso, dejé muchos de esos trabajos que no me aportaban valor, y comencé a sentirme libre y repleta de nuevas ilusiones.
Como siempre que emprendemos un cambio, perdía cosas, en este caso perdí la relativa estabilidad económica que había conseguido. Fueron meses difíciles, dominados por el malestar que a uno le genera no tener los ingresos económicos deseados.
Pero una vez más, aposté por dejar la zona de confort para empezar a crear mi zona mágica, un lugar lleno de nuevas posibilidades que podía crear a mi antojo para vivir de la nutrición como siempre había soñado.
Y entonces, en medio de todos esos cambios y momentos de reflexión para determinar lo que realmente quería… nació Nutriendo Mi Cambio.
Primero en forma de blog, y poco a poco, empecé a transformarlo en mi propio modelo de negocio, para convertirme así en una emprendedora novata que deseaba nutrir el cambio de muchas personas.
¿Y qué me faltaba para vivir plenamente de la Nutrición?
Para que Nutriendo Mi Cambio fuera un modelo de negocio rentable, aún me faltaban muchos conocimientos, aprendizajes y experiencias…¿y cómo podía conseguirlos?
Aún no os lo había contado, pero al hacer el curso de Coaching, tuve la gran suerte de conocer a ese tipo de personas con las que siempre desearías volverte a encontrar en otra vida.
Él es Alfredo Bastida, director de la Escuela Coaching Camp.
Como por arte de magia, él sabía que había algo que me ayudaría a vivir de la nutrición como soñaba, y entonces me hizo un REGALAZO, que se convirtió en una gran oportunidad que no quería dejar escapar.
Ese regalazo fue una inscripción al Seminario de Vivir del Entrenamiento personal y el Pilates. No penséis que quería cambiar de profesión.jaja…¡No! Pero en ese seminario enseñaban todo lo que me hacía falta para dar el impulso a mi proyecto.
¡Y así fue! Esa formación me aportó lo que necesitaba, un montón de cosas que nadie nunca antes me había enseñado, y que sin embargo eran indispensables para que NUTRIENDO MI CAMBIO se convirtiera en lo que es a día de hoy.
¿Y entonces?, ¿Se puede vivir de la nutrición?
Si me fijo en el porcentaje de titulados que hay desempleados, en la ausencia de plazas en la sanidad pública, en el bajo número de ofertas de empleo, y/o en el olvido de nuestro papel por parte de otros profesionales…podría decir que no.
Sin embargo, hoy con mi experiencia no puedo decir lo mismo, y os aseguro que si tú quieres, también puedes cambiar de opinión.
Los Dietistas-Nutricionistas y Dietistas, tenemos el mundo a nuestra disposición, con millones de personas gritando que nos necesitan, que requieren de nuestra ayuda, y que solo nosotros con nuestra formación y experiencia podemos dársela.
¡Compis! Hay más allá de los trabajos en farmacias, cintas de emplatado, clínicas médicas con métodos tradicionales, empresas de seguridad alimentaria etc…
La realidad es que existen infinitas posibilidades para crear modelos de nutrición con servicios y programas que aún no se han creado, y tú, si quieres, puedes convertirte en el creador.
Para ello, además de ganas, ilusión y valentía, solo necesitas nuevos conocimientos, herramientas y recursos relacionados con el ámbito del emprendiemiento, ¿y dónde puedes conseguirlos?
¡Tengo una buena noticia! Y es que ahora puedes conseguir todo esto a través de mi nuevo curso.
1 comentario en “Vivir de la nutrición, ¿es posible?”
Hola muy interesante todo es justo lo que necesitaba
Quiero saber si para este año 2019 hay algún curso de coaching
Gracias